|
El miedo
Lista de historias |
|
|
Hasta la palabra miedo nos produce miedo. Si somos niños a veces disfrutamos esa
emoción rara en nuestro cuerpo de sentirnos con temor, con miedo… y sin embargo seguimos
jugando a que nos dé algún sustito, y luego nos reímos cuando estamos asustaditos, y
luego esperamos volver a tener más miedo para otra vez terminar con una carcajada
tranquilizadora.
También a veces sentimos mucho miedo de personas, animales o algunas cosas que están cerca, o que no están… un ejemplo de esto último sería el miedo a la oscuridad, que es la falta de luz en algún sitio encerrado. Pero deberemos aprender un significado del miedo: el temor es también falta de amor, al igual que la oscuridad es falta de luz. Sentimos miedo cuando no sabemos qué nos va a pasar en el futuro, el miedo es un sentimiento por un suceso que nos va a pasar en un instante después. Es difícil de explicar, porque si yo le tengo miedo por ejemplo a los insectos, yo en mi mente recuerdo que algún bicho me picó hace un tiempo, y veo uno similar, tengo miedo que me vaya a picar, que después de verlo me pique y luego me duela. Trato de decir que se le tiene miedo al insecto que estoy viendo y que aún no me ha picado, el miedo que tengo es que me pique luego de verlo, por eso corro, o me escondo, o me tapo bien para que no tenga piel donde picarme; pero realmente en el momento en que lo veo no me ha picado, solo temo que me pique en unos segundos y por eso me protejo en el presente. Entonces debemos ponernos a pensar que tenemos siempre miedo de algo que no nos ha sucedido, que posiblemente –y así razona nuestro cerebro- nos puede pasar y nos va a doler, y entonces nace el temor. Y encontramos un momento de tristeza actualmente, de tal manera que dejamos de ser felices cuando tenemos miedo. Y decimos que el miedo es contrario al amor precisamente por eso, el amor es felicidad, es alegría, es gozo, es tranquilidad conmigo mismo y con los demás; el miedo es tristeza, es soledad, es angustia de no poder aceptar algo que nos pase malo, y eso que daña nuestra armonía, nuestra tranquilidad, es el temor. Cómo combatimos el miedo? Primero con la compañía de nuestros padres; si algo nos hace sentir miedo, vamos con nuestros papitos y ellos nos explicarán por qué no hay que tenerle miedo a eso. Además tratando de enfrentar el miedo con valentía, con coraje, con acción positiva, y con amor a sí mismos; tratando de entender que a lo que le estamos teniendo miedo no nos puede afectar. Si le tenemos miedo a las abejas porque nos pueden picar, entonces la valentía está en reconocer que somos más grandes, más fuertes, y también comprender que si no molestamos a la abeja que está cerca a nosotros, ella no nos va a atacar; las abejas pican si les movemos su panal, si las tratamos de matar, si hacemos algo en contra de ellas. Cuando aprendemos a respetar a las abejitas, sin acercarnos para hacerles daño, se nos acaba el miedo; si yo veo a una abejita tomando néctar de las flores deberá darme felicidad porque se está alimentando y porque a ella le sirve para su colmena y sus amigas el recolectar productos de las flores. Así empezaremos a no tener más miedo. También podemos dejar de sentir miedo si sabemos que cuando nos pica, su aguijón es pequeño, de dos milímetros, y yo soy mucho más grande, y mi piel siente el piquete, pero si sacamos el aguijón tan pronto nos pica, y siguiendo la dirección en que se enterró sólo nos dolerá unos minutos. Ya si lo sacamos en otra dirección ya será más tiempo el que dura nuestro dolor y se hinchará la piel. En general, se dejará de tener miedo si enfrentamos nuestros temores con la seguridad adecuada para vencer a eso que le tenemos miedo; por ejemplo la oscuridad se vence con la luz; el miedo a los perros se vence acariciándolos y dándoles comida, y sabiendo que no nos van a morder si nosotros no les pegamos, ni los asustamos ni los gritamos. Y claro que entiendo que el proceso de vencer el miedo no es fácil, pero si por lo menos sabemos que le tenemos miedo a algo que no ha sucedido, empezaremos a estar más tranquilos en el presente; y luego actuando con amor hacia aquello que nos da miedo, y enfrentándolo poco a poco, y no huyéndole ni atacándolo. Al mismo tiempo leyendo sobre lo que nos da miedo, enterándonos por los libros o en internet más sobre eso a lo que tememos, así conoceremos cómo funciona o cómo actúa eso que tememos, y sabremos cómo no causarnos daño si lo tenemos cerca. Y por último, si queremos ser mejores personas entenderemos que el miedo es falta de amor, así que busquemos el Amor de Dios en nosotros mismos y en el objeto al que le tenemos miedo, y comprendamos que ahí también está Nuestro Padre presente, y que El ya no dejará que nos suceda algo malo, y podremos reir tranquilamente. agosto/2010 |
El miedo (1)
Pensando en el futuro (2)
Venciendo sus miedos a las picaduras (3)
Una mamá da valentía a su hijo (4) |
|
Contáctanos:
juan.el.buho@hotmail.com
Fuente de las imágenes tomadas de otras web
|
|