|
El amor propio
Lista de historias |
|
|
El amor propio es el respeto que uno se da a sí mismo, es ponernos por delante de
nuestros problemas y dificultades y no dejarnos vencer, es luchar por nosotros mismos
para ser mejores cada día, aprendiendo precisamente de los errores y de los problemas
que tengamos, para que no nos vuelvan a suceder. Es también cuidarnos físicamente para
estar sanos y fuertes.
Para poder ayudar a los demás tenemos que empezar por nosotros. Una persona no puede colaborar bien con otra si está mal ella misma; así que primero ayudémonos nosotros y cuando veamos que ya estamos bien, que nos sentimos bien, así podremos servir y brindar apoyo a nuestros familiares y amigos. Cómo empezamos? pues tratando de ver qué cosas nos molestan, qué sucesos nos duelen, y qué eventos o acciones nos ponen bajos de ánimo o sin ganas de querer hacer las cosas. También mirar qué no nos gusta de cómo actuamos con las demás personas. Saber qué nos molesta es tan fácil como darnos cuenta cuándo nos ponemos de malgenio o tristes; por ejemplo, si me pongo brava cuando mi hermanita se pone mi ropa, o cuando mi mamá me hace peinar de cierta manera que no me gusta, o que mis amigos del colegio me dicen cosas y yo decido golpearlos o pegarles o decirles palabras feas; ahí me doy cuenta qué me molesta. Para controlar esto debo empezar a decidir qué está bien, o qué está mal; por ejemplo, si a mi mamá le gusta verme peinado como mi papá es porque a ella le gusta como él se ve, y entonces tengo que entender que mi mamá me peina así por amor hacia mi padre y no con otro fin. Claro que si está de moda el estar despeinado y con los pelos parados, pues hay que explicarle a la mamá que así es que te debería peinar, y no ponerte de malgenio con ella. Así que la solución a esto es cambiar nuestra actitud con la mamita, explicarle por qué las cosas nos gustan de una manera u otra, y no estar bravos con ella. También hacerlo con nuestros hermanos y con nuestros compañeros. Primero entender por qué me hacen los demás lo que me molesta para luego explicarles claramente lo que pienso o lo que siento sobre esa situación. Entonces aquí el amor propio se basa en que para no estar de malgenio, o tristes, o aburridos, debemos entender a las personas de nuestro alrededor, y cuando podamos hablar con ellas, ya no habrá razón de ponernos bravos o tristes, y eso aliviará nuestros sentimientos. Cuando ya no tengamos ira ni tristeza en nosotros, estaremos felices con nosotros mismos y buscaremos estar mejor en otros aspectos como el físico, y jugaremos y haremos deporte para estar aún mejor. Niñas y niños felices tienen un gran amor propio y están listos para brindarlo a todos a su alrededor. Busca tu felicidad. agosto/2008 |
Un niño triste (1)
Cambiando de actitud de enojado a contento (2)
Feliz y con amor propio (3)
Feliz y con amor propio (4) |
|
Contáctanos:
juan.el.buho@hotmail.com
Fuente de las imágenes tomadas de otras web
|
|