|
Una historia de espionaje...
Lista de historias |
|
|
Hemos sentido alguna vez que deberíamos hacer algo malo?... algo que
sabemos que no es correcto, pero sin embargo tenemos unas grandes ganas
de hacerlo!?... Pues hay varias explicaciones para tales sentimientos:
a veces tenemos una forma de comportarnos que no va con la vida normal
de ser tú mismo, es un pensamiento que nos dice que si hacemos esta
travesura, o que si desobedecemos a nuestros padres y maestros, vamos
a sentir una gran felicidad, una gran alegría; aunque sin embargo
a veces decidimos que no lo debemos hacer…
Una explicación para estos comportamientos incorrectos es el EGO… se le dice ego a la necesidad de ser felices sin pensar en los demás, el desear cosas para mí mismo y que nadie más se beneficie de eso. Todos tenemos ese tipo de sentimientos, y se sienten cuando me regalaron un juguete que me gusta mucho, y no quiero compartirlo con mi hermanito; se desarrollan si me dan a elegir entre dos copas de helado, y prefiero la más grande para comer más yo que mi primita... Tener ego es cuando pensamos en poseer algo para nosotros y no querer compartirlo, ese “algo” puede ser físico como el juguete, o emocional como el cariño de los padres. Y qué tiene que ver esto con los espías que vemos en la televisión donde algunos quieren hacerle un daño a un país y otros son buenos y protegen a la nación, y entonces hay una lucha para evitar los desastres y el daño a las personas inocentes? Pues que cuando actuamos con ego estamos desarrollando un personaje espía… nos mostramos como alguien oculto dentro de nosotros mismos que quiere tener una ganancia en alegría, diversión, comida rica, o atención de nuestros padres; pero que también debemos controlar para evitar hacernos daño a nosotros o a la familia de cada uno. Cómo hacemos para controlar a estos espías internos quieren únicamente la felicidad propia sin pensar en los demás? Pues es tan fácil como ponernos sistemas de seguridad mental, ponernos a vigilarnos a nosotros mismos… cuando estemos haciendo algo que sentimos que no está bien, entonces mentalmente darnos cuenta que eso NO es lo correcto, y cambiar esa actividad o pensamiento malo rápidamente y dejar de hacerlo. Huy!, ponernos a vigilarnos nosotros mismos? Pero cómo?... Eso no parece demasiado difícil y agotador?... Todo el día pendientes de lo que pensamos y de lo que hacemos? Según eso no vamos a estar tranquilos ni descansar nunca si nos la pasamos esperando a ver cuándo pensamos algo malo, cuándo aparecen esos espías!!! Pues claro que sí es difícil, pero sólo al principio… es un trabajo duro, pero al cabo del tiempo nuestro cuerpo se acostumbrará y lo hará automáticamente casi sin pensar, así que podremos dedicar nuestro tiempo en las cosas buenas y productivas que tengamos para hacer. Vamos a dar un ejemplo: cuando se empieza a jugar fútbol, por ejemplo, debes estar muy pendiente que cuando llevas el balón con tu pie, si lo pateas muy adelante tuyo el jugador contrario te lo puede quitar, entonces piensas en llevarlo cerca a ti. Que si la cancha está mojada, tenemos que evitar los charcos para que el balón no se quede en uno de ellos sino que ruede en donde está menos empozado. A cada momento estar pendientes que los defensores del equipo rival no vengan a marcarte por varios lados a la vez y te quiten el balón… Todo esto cuando estamos iniciando a jugar es muy complicado de controlar, y por eso cuando estamos aprendiendo los jugadores que llevan más tiempo jugando nos quitan fácilmente el balón; estamos tan pendientes de tantas cosas con el balón rodando, que nuestra mente no da cabida a todas las posibilidades que necesitamos para mantener el esférico en nuestro poder. Pero cuando ya llevamos algún tiempo jugando, realmente corremos con el balón cerca nuestro, esquivamos pozos de agua y jugadores contrarios con sólo un vistazo para saber cuál es el camino indicado hacia la posibilidad de marcar gol; así que al empezar a jugar fútbol un trabajo tan agotador como manejar el balón, finalmente después de la práctica se vuelve algo divertido y que, además de evitar perder la pelota, ya podemos hacer jugadas bonitas para convertir goles fenomenales!... Igual pasa con el control y vigilancia de nuestro ego: inicialmente será cansado estar alertas el total de nuestro tiempo, y habrá periodos en que nuestro ego actúe, pero luego nuestro cerebro se acostumbrará a estar pendiente de que no salgan los malos pensamientos con un rápido repaso mental de ellos, y pondremos nuestra atención en las cosas que son importantes para nosotros y para los demás. Aunque los espías del ego siempre estarán al acecho de que nos descuidemos para ponernos malos pensamientos, pero si tenemos la mente entrenada los controlaremos rápidamente y no nos dejaremos llevar por esos impulsos. Así le anotamos un gol a favor de la vida, a favor de todos nosotros, y los espías del ego perderán por amplio marcador. |
Figura de un espía en la sombra (1)
Figura de un espía siempre vigilante (2)
Dominio del balón (3)
Imagen del cerebro (4) |
|
Contáctanos:
juan.el.buho@hotmail.com
Fuente de las imágenes tomadas de otras web
|
|