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La gatita y el armadillo
Lista de fábulas |
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Estaba una linda y joven gatita de nombre Tita, junto a un estanque de agua, arreglándose
para verse cada vez más bonita; ella sabía que era muy agraciada, y cada día pasaba más
tiempo viendo su reflejo porque ahora sólo le gustaba ver lo hermosa que era…
Pasó un armadillo y la vió arreglándose en exceso, y le causó curiosidad esta actitud. Se acercó y le preguntó: - Oye gatita, tú eres muy bella, pero todos los días te la pasas en el estanque, y parece que no te importa cazar ratones, o acompañar a tus dueños y estar a su lado; cuál es la razón? Tita le contestó: - Pues es que soy demasiado linda para ensuciarme persiguiendo a esos roedores hasta sus cochinas madrigueras; y no voy a dañar el arreglo de mis uñas estando al lado de los humanos, caminado en la calle y el pavimento. El armadillo quedó confundido, no entendía por qué esa gatita pensaba de esa manera, ya que la vida es más divertida estando con la familia y también trabajando, y en el caso de la gata, pues su trabajo es darle felicidad y compañía a la familia, y no permitir que los ratones lleguen a la casa... Entonces le dijo: - Y quién te da de comer, para que mantengas tu barriguita llena, y todo tu cuerpo y tu pelo esté lindo y sedoso? - Pues el hombre que vive en la cabaña, contestó la gatita, sin saber a qué iba la pregunta. El armadillo le dijo: - Y qué tal que al hombre le diera pereza trabajar, y se la pasara en su casa viéndose al espejo... cómo conseguiría el dinero para sostenerse él y su familia, y luego cómo te daría de comer? Tita pensó por un momento y se dio cuenta de algo muy importante: que ella tendría que buscar su propio alimento, tendría que empezar a cazar para comer, y que si en esa cabaña ya los niños no tuvieran para comer, entonces se iban a enfermar, y nadie la iba a cuidar más... Así que comprendió que para que todos puedan ser felices hay que esforzarse para trabajar, los niños para estudiar y luego tener un buen empleo, y los gatos tendrían que ser juiciosos con sus labores para ganar el alimento diario, y corresponder a los buenos tratos que les dan en la casa de las personas. El armadillo se fue muy feliz porque la gatita entendió fácilmente esto, y ya no perdería tanto el tiempo en arreglarse y verse linda, sino que también les haría compañía a sus familiares, y haría su labor para que todos estuvieran felices en la cabaña. Agosto/2008 |
Tita, la gatita (1)
El armadillo (2)
Un armadillo (3) |
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Fuente de las imágenes tomadas de otras web
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