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Chepe, el percherón, es como es!
Lista de cuentos |
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Estaba Chepe, el caballo percherón, en su trabajo de halar la carreta hacia la granja,
después de hacer la cosecha del día; al ser grande y fuerte siempre se le asignaba este
trabajo, y al principio lo hacía con mucho gusto, pero de un tiempo acá no tanto.
Juan, el Búho, estaba preparándose para contar sus cuentos, y Chepe lo interrumpió un momentito antes para solicitarle consejo: - Buenas tardes, buhito; te tengo una pregunta: tú cómo crees que me iría en las carreras de caballos en el hipódromo? supones que tengo alguna oportunidad de ganar algunas competencias? - Hola Chepito –respondió amablemente Juan-; tú me preguntas por las competencias de velocidad entre caballos pura sangre? o por las de fuerza y empuje para caballos percherones? Y dijo Chepe: - Pues por las de velocidad, claro… ya he competido en muchas de fuerza, y he ganado algunas, otras no me ha ido tan bien; pero tú, que eres más observador que la mayoría qué crees que pasaría? sí tengo chances de ganar algo? Juan se rascó la cabeza con su alita, porque no sabía qué contestarle para que no se sintiera mal, porque Chepe no era caballo de carreras y siempre quedaría de último en las competencias aunque pusiera mucho empeño en ganarlas. Así que le contestó: - Tú qué pensarías que Rito, el burrito, compitiera en los juegos para caballos percherones? no sería un poco difícil que tuviera la fortaleza para arrastar los arados, o las carretas bien pesadas? - Ay! Juan, obvio que no podría ni mover ni un metro una carreta a medio llenar -respondió el caballito-; no ves que los burros no tienen la musculatura que se necesita para ese esfuerzo tan grande?. Se necesita la fortaleza de nosotros los percherones, o ser un buey, o un búfalo, porque a un borrico le falta mucha fuercita para igualarnos… Siguió preguntando Juan: - Y tú crees que Rito, comiendo más, haciendo más ejercicio, aprendiendo a empujar carretas más grandes, y llevando arados en los surcos mejorará algún día y podrá competir? - Claro que no mejorará mucho –respondió Chepito-, no ves que su cuerpo no aguantará tanto?; pero me estás cambiando el tema, porque te pregunto por mí y por las carreras de velocidad… - Sí, caballito; lo que quiero que veas es que algunas veces, por más voluntad que pongamos para hacer algunas cosas mejor, por más esfuerzo que destinemos a progresar en algunas áreas de la vida, no vamos a ser los mejores en esas actividades. Un burrito hace trabajos para burritos, y puede hacer trabajo para caballos, o para bueyes, pero no serán tan buenos como si los hicieras tú. Igualmente tú seguramente corres y saltas similar a los caballos de pura sangre, pero no serás tan rápido como ellos. Contestó Chepe: - Pero es que yo soy caballo, de raza percherón, pero caballo al fin de cuentas; soy igual de grande a los otros, tal vez más fuerte, pero si me esfuerzo lo suficiente seré más rápido y podré ganar las carreras en el hipódromo. - Es válido tener una ilusión así, Chepito, pero yo te digo que no estás viendo esta situación adecuadamente; la naturaleza te dio unas cualidades y capacidades particulares, y serás muy bueno en ellas; y si te esfuerzas aún más serás el mejor, como lo demuestran tus triunfos en las competencias; pero no quieras ser otro que no eres, porque si te ilusionas demasiado en algo que no puedes conseguir vas a sentirte muy mal, vas a decepcionarte, y si no controlas tus emociones terminarás con algún tipo de dolor emocional, o trauma mental. Y siguió el Búho: Dios nos dio la inteligencia para que podamos ser lo mejor que podamos ser, para ver nuestras propias incapacidades y luchar para vencerlas, pero hay que ponernos metas que seamos capaces de lograr; así como un caballo no vuela, yo no podría halar una carreta; estamos diseñados para cumplir una función en la vida, para aprender más sobre nosotros mismos y para ayudar a nuestro prójimo; no intentemos ser lo que no alcanzaremos a ser. Chepe se dio cuenta que Juan tenía razón, y que su estructura física era realmente distinta a la de los caballos de velocidad; y tuvo otra duda: - Buhito, será que si no vuelvo a ganar las competencias de fuerza, me dejarán de querer aquí en la granja? El buhito sonrió tiernamente y contestó: - Nadie te dejará de amar y agradecer por todo lo que haces; a lo largo de estos años has sido muy colaborador y responsable, y todos te tendrán el mismo aprecio porque eres muy buena gente con todos; además han estado orgullosos con tus victorias, pero no por haber ocupado el primer lugar, sino porque te has esforzado tanto que lo has merecido; si tú no hubieras practicado duro, no lo hubieras logrado, y además de tu entrenamiento has tenido momentos para acompañar a tus amigos con tu forma de ser tan alegre, y has llevado y traído alimentos para todos, y siempre con una sonrisa para cada uno de nosotros. Eres muy fuerte, y has tenido triunfos, pero todos te queremos por lo que eres y no por lo que has ganado; te queremos por ser como tú has sido, y sabemos que seguirás siendo un buen amigo. julio/2010 |
Chepe, el percherón (1)
Rito, el burrito (2)
Chepe y amigo arando (3)
Juan, el Búho
Un pura sangre de carreras (4)
Percherones en competencia (5) |
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