El ratón y sus consecuencias
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Estaba la cocinera de la granja espantando a un ratón que había ido a ver qué se podía llevar de la cocina; allá todo huele rico, hay buen aroma, y hasta la basura era un manjar para el hambriento ratoncito. Saltaba cada vez que la escoba de la dama golpeaba su cuerpo, hasta que finalmente la doña se cansó de perseguirlo, y Antón, el Ratón, se fue a mitad del prado con un pequeño botín que había robado.

Volaba Juan, el Búho, por los alrededores, y aunque uno de los alimentos de búhos y lechuzas es el ratón de campo, nuestro buhito no era carnívoro, así que Antón no corría peligro de ser alimento de Juan, porque él había decidido ser vegetariano, lo que significa que no consume carne de ningún tipo en su alimentación diaria.

Antón le gritó a Juan para que por favor lo sacara de una duda que tenía, así que el buhito bajó a charlar un ratico con él; lo saludó cortésmente y escuchó lo que el ratoncito quería preguntar:

- Dime Juan, por qué en la casa todos me corretean con palos cuando me ven, ponen trampas para cazarme, o tratan de envenenarme con alimentos que dejan por ahí a mi alcance?

Y el buhito le respondió: - Pues porque los humanos temen las consecuencias de tu estadía dentro de sus casas; cuando hay demasiados ratones la suciedad que Uds. dejan por sus excrementos, y su falta de aseo al rondar las basuras y vivir bajo tierra o en madrigueras cerca a las casas, hace que las personas se enfermen, y que la casa se llene de malos olores; también porque algunos les tienen miedo de verlos, por algún asunto psicológico que ni ellos mismos entienden.

- Ah, entonces lo que sucede es que nosotros somos la causa de muchos problemas para ellos?, y por eso quieren acabar con nosotros? Pero qué hacemos, Juan, si esa es nuestra manera de vivir; es nuestra naturaleza comportarnos así, aunque no lo hagamos para molestar a los humanos, ni menos para causarles males y dolencias, sólo estamos tratando de sobrevivir como podemos, al igual que todos los otros seres vivos!

Y aclaró el Búho: - Cuando el ser humano, y en general todas las criaturas vivientes, sienten un peligro, la reacción de ellos es atacar, huir, ignorar, evitar o aceptarlo. Cuando “atacan” es como te pasó a ti, que te dieron escobazos. Si “huyen” es que salen corriendo alejándose de ti. “Ignorarte” es hacer de cuenta que tú no estás ahí, voltean la cara y no te ponen atención. Cuando “evitan” tu contacto es que ponen algo entre tú y ellos, o se suben a un asiento. Y cuando “aceptan” es que permiten que tú estés a tu alrededor ellos sabiendo que puedes causarles enfermedad, pero no les interesa esto, o no tienen valor o fortaleza para atacarte.

- No, Juan, -dijo con una sonrisa el ratoncito- a mí siempre me combaten; no te digo que ponen trampas, y comida con veneno?... Pero bueno, lo importante es que ahora sé que la mayoría de humanos me tienen miedo, o no tanto a mí sino a lo que puedo causar en ellos como enfermedades o temores.

- Es correcto Antón, -contestó el buhito-; como el miedo a una enfermedad es muy grande, entonces tratan de mantener a los ratones lo más alejados posible de ellos. La mayoría de personas se dan cuenta que la razón por la cual hay ratones en su casa es la mala disposición de sus basuras, entonces para mantenerlos alejados las depositan en contenedores bien cerrados, y luego las recogen y tiran en basureros, o mejor hacerlo en lugares adecuados para el reciclaje de los elementos aún útiles, y así no contaminen el ambiente.

Antón, el Ratoncito, volvió a preguntar: - Tenemos la culpa nosotros los ratones de todas sus enfermedades?

- No, claro que no… realmente la enfermedad es una consecuencia física de algún problema que haya tenido la persona y no pudo superarlo adecuadamente. Te voy a explicar: hay enfermedades producidas por virus y bacterias, que son organismos pequeñitos que al contacto con las personas tienen la facilidad de multiplicarse, y entre miles o millones de ellos hacen que la persona se quede sin sus defensas y luego sí vienen las dolencias y malestares. Si no hay un remedio a tiempo, las personas pueden fallecer; es la consecuencia del ataque de estos microorganismos; se les dice así por ser organismos o seres pequeñísimos.

Y continuó Juan: - Cuando las personas no están bien aseadas, cuando descuidan la higiene personal, el lavado de sus manos y boca, la limpieza de sus prendas de vestir y sus lugares de habitación, los gérmenes tienen campo libre para actuar sobre la gente. Así que algunas causas de enfermedades, el origen o su desarrollo, es por falta de preocupación por sí mismos, y entonces la consecuencia es la enfermedad. Claro que no todos los malestares son por falta de higiene personal, hay enfermedades que atacan a las personas así sean limpias y aseadas.

- Pero entonces qué tengo yo que ver en este asunto? –dijo el Ratoncito-; si las personas no limpian bien, y me dejan comida en la basura, finalmente es culpa de ellos, no crees?

- Claro que la responsabilidad es de las personas; tú puedes tener algunos parásitos, como pulgas y piojos, y también gérmenes por toda la basura que tienes en tu pelaje; pero si ellos no ven su responsabilidad en las causas en que los ratones habiten cerca a sus casas, pues entonces tendrán que enfermarse tarde o temprano. Toda causa trae un efecto, es una ley de la naturaleza.

Rió el ratoncito alegremente, y dijo: - Pero esto lo saben los humanos? porque si creen que yo soy el causante de sus enfermedades, entonces me están atacando equivocadamente!; debían ellos velar y cuidar su propia salud!

- Sí Antón, -dijo Juan-, ellos deberían buscar las reales causas primero en sí mismos y, atacar el verdadero origen, y no los efectos; que tú rondes en la basura, en este caso, es una consecuencia del mal manejo de los desperdicios. Cuando la gente comprenda que no todo es culpa de los demás, cuando empiece a tomar conciencia de cuidarse más a sí mismos, de proteger a su familia y vecinos, entonces estarán atacando la causa de muchas de sus enfermedades y tendrán menos problemas de salud.

Y dijo el ratoncito: - Pero no todas las enfermedades son causadas por los gérmenes y la suciedad; también hay otro tipo de enfermedades de las que sufren, como las que se producen por accidentes, por problemas físicos, que algunos son desde su nacimiento, y las enfermedades que tienen que ver con su estado mental, cierto?

- Sí, respondió el Buhito; cuando ocurre un accidente, pudo haber sido por imprudencia de la persona misma, o de otro; así que la forma de solucionar esto es estar más pendientes a cada instante para que no sucedan percances, o problemas, como estos. Hay enfermedades que se producen desde el vientre materno, y donde es complicado obtener causas y soluciones. Y también hay enfermedades que se producen por problemas psicológicos o mentales; y estas son un poco más difíciles de prevenir, porque la persona las genera inconcientemente, es como si fueran “sin culpa”; pero realmente sí hay alguna razón o causa que hace que la gente se enferme por estos motivos.

- Dime cuál es la solución para estos problemas causados por la mente y en la mente de las personas?, solicitó Antón.

Y Juan contestó: - Es difícil hallar la solución específica para cada uno de estos problemas, pero habrían muchos menos enfermos si las personas empiezan por quererse un poco más a sí mismas y a sus semejantes; cuando una persona es feliz, tiene una energía vital adicional que hace que se enferme menos. Esta felicidad tiene que ser duradera, no es suficiente con que se ría 1 minuto por día, tiene que sentirse satisfecho consigo mismo y con lo que hace las 24 horas; tiene que respetarse y brindarle ese mismo respeto a los demás. Si las personas tratan de hacer lo mejor para sí mismas, empezando por su aseo personal, alimentarse bien, y sentirse bonitas o guapos, y querer más a sus familiares y amigos; ese cariño que brindan también lo reciben de los otros, y todo el Amor hace que haya un componente espiritual que sube las defensas de su propios cuerpos en contra de las enfermedades.

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enero/2009
Antón el ratón
Antón, el ratón (1)



Juan, el Búho
Juan, el Búho



Antón el ratón
Antón comiendo (2)



Antón y su familia
Antón y su familia (3)



Bacterias
Tipos de bacterias que nos enferman (4)



Depósitos de basuras
Depósitos adecuados de basura (5)



Higiene personal
Recuerda tu higiene personal (6)



Amor de padres
Amor de padres e hijos (7)




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Fuente de las imágenes tomadas de otras web
(1) http://www.ahiva.info/Colorear/Animales/Ratones/raton-06.gif
(2) http://www.sierradebaza.org/Fichas_fauna/05_05_raton-casero/img_raton-casero1.jpg
(3) http://images03.olx.com.ar/ui/2/30/96/32452496_6.jpg
(4) http://4.bp.blogspot.com/_DyyfiVAOQvA/SZXtOF0U1uI/AAAAAAAAAD4/h9dUpkX2EvU/s320/bacterias.bmp
(5) http://media.photobucket.com/image/depositos%20basura/sock/guia%2520queso%2520dos/DSC02288.jpg
(6) http://www.bvsde.paho.org/eswww/fulltext/pciudada/higienef/gra8.jpg
(7) http://edkt.files.wordpress.com/2009/10/ph2.jpg

Nota: Siéntete libre de copiar y distribuir todos los cuentos y narraciones de Juan, El Búho. Están a disposición de quien quiera leerlos y utilizarlo para los fines que considere pertinentes.