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La música y su vibración
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Caminaba armoniosamente Quino, el caballo, por un camino empedrado; le gustaba el ritmo
que llevaban sus herraduras contra el piso, y trataba de hacer música cambiando la
velocidad de su paso; sentía que con sus patas y su relinchar hacía un sonido maravilloso.
Todos a su alrededor se quedaban asombrados de este comportamiento de Quino, pues no
habían visto a un corcel, o caballo, armando una sinfonía musical a su paso.
Juan, el Búho, volaba por los alrededores y le gustó el musical que componía Quino en su andar; así que bajó en un árbol cercano, y se dedicó a escucharlo unos minutos. Al rato Quino vio al buhito y se acercó a pedirle algunos consejos para componer cada vez mejor música. - Buenos días, Juan, -lo saludó amablemente el caballito-, pensaba si tú me podrías dar algunas lecciones de música y armonía para mejorar mis interpretaciones que creo que son bonitas, y si tú me haces el favor de ayudarme podrían ser mejores… Juan le agradeció que hubiera pensado en él para colaborarle, así que el primer consejo que le dio fue el siguiente: - Mira a tu alrededor y dime quién más está haciendo música contigo. Quino se quedó mirando a todos y realmente los vio en silencio, ninguno estaba haciendo ningún movimiento o cantando ni silbando para que él pudiera contestarle a Juan su pregunta; así que dijo contento: pues yo soy el único que está componiendo canciones, así que en este momento soy un solista, porque soy el único que interpreto alguna melodía. - Muy bien, eres tú un solista, le contestó Juan, pero porque no te has dado cuenta de tus acompañantes. El primero que te colabora es el viento, más exactamente el aire a tu alrededor: las ondas sonoras, la música que estás haciendo, se transmiten por la vibración y movimiento del aire a tu alrededor. Para que te oigamos, el sonido producido por los golpes de las herraduras contra las piedras, o el suelo que pisas con cada uno de tus patas, se expande en el aire el forma de ondas, que son como las olas que se forman en el agua cuando una piedra cae en un charco con su agua en calma. Y el caballito le contestó: -Ay, Buhito, pero el viento no es un ser vivo, ni las piedras, ni las herraduras… así que no los cuentes como mis acompañantes; yo habría pensado en los pájaros a mi alrededor, o también en que los músicos fueran otros animales con sus voces y sonidos que emiten, pero es como decir que un piano se toca solo sin una persona que presione sus teclas, o que una flauta suene sin nadie que sople por su boquilla. Juan sonrió porque se dio cuenta que el caballito tenía razón en esto, que un acompañante es alguien que colabora con la melodía, y no es el instrumento ni el aire que lleva la música a los oídos de los asistentes a un concierto. Sin embargo, pensó que podría dar una enseñanza con el movimiento de las ondas sonoras y de la música del caballito; así que les empezó a contar a todos los presentes esta historia: - Cuando la música suena, los corazones se alegran; la música hace que el alma de los seres se llene de buenas vibraciones, que el corazón lata más rápido y que un sentimiento de felicidad se apodere de cada uno de nosotros. La razón es que cuando Quino interpreta cualquier melodía lo está haciendo expresando un deseo, una emoción que desea compartir. Y el caballito le dijo: -Así es Juan, cuando estaba componiendo mi música pensaba en lo bella que es mi novia, y en cada paso, en cada golpe de mis herraduras contra el piso, trataba de reflejar lo feliz que soy cuando la veo y corro por el camino a su lado; con cada relincho trato de decirle que la amo mucho y que quiero casarme con ella, y tener y criar a muchos potricos y verlos cabalgar por montañas y ríos ayudando a la gente. Juan adicionó: - Y también la música puede expresar sentimientos de dolor o de tristeza; cuando alguien está triste por cualquier razón también puede crear música para expresar ese sentimiento, y tratar de compartirlo con los demás; pero no lo hace con mala intención, sino precisamente para demostrar que lo que siente es importante para él y desea que todos lo sepan, y puedan aprender algo de esta experiencia dolorosa. Quino le preguntó a Juan por qué la música hace que la gente baile de alegría, o a veces llore al escuchar las cosas tristes que se interpretan; a lo que el Búho respondió: - Pues precisamente es por la emoción que se traslada al alma de los que escuchan la melodía; así como las palabras contienen ideas y se expresan y se reciben por los oyentes, la música tiene su propio lenguaje, y la vibración de la música con conjunto con la letra de la canción, hace que se incremente el sentimiento y nuestra alma recoge la emoción también y se contagia por el significado de la música que escucha. El caballito no entendió bien, y le dijo a Juan que le explicara un poco mejor esto, así que el Buhito dio el siguiente ejemplo: - Como dije al principio, cuando tú golpeas la piedra con tu herradura, hay un movimiento que forma un sonido, y a través del aire se propaga, o se mueve, hacia los oídos de los que están a tu alrededor; para tú escucharlos hay unos huesitos dentro de las orejas que vibran por el movimiento del aire, y esto en forma de un impulso nervioso, que es un movimiento eléctrico, llega al cerebro y se completa la comunicación del sonido físico hacia ti. Y continuó: - Entonces para el sentimiento es igual, la intención de la música, el mensaje de alegría o tristeza que tiene, sale de quien interpreta la melodía, pero sale de su corazón en forma de emoción, y como una vibración llega a tu alma, a tu corazón; y en conjunto con el sonido que se escuchó, se complementan y hacen que las personas se alegren o se pongan tristes con las canciones. Tiene que ver con la forma como hacen vibrar las emociones que cada uno tiene en su ser. Por eso hay gente a la que la música la pone contenta, y a otras que las pone tristes; e inclusive hay quienes evitan que la música les haga cambiar su estado de ánimo o sus sentimientos. Quino entonces entendió que así como la música, los sentimientos de amor y el odio, y hasta la indiferencia, pueden hacer cambiar a las personas a nuestro alrededor; y que si se transmite más amor en sus canciones, y en general en cualquier actividad que se haga, si se hace con cariño y ganas de ayudar a los demás, ese hermoso sentimiento se transmite a todos a su alrededor, y así podemos cambiar un poquito a quienes están cerca a nosotros. Así que deberemos hacer cada cosa con la mejor intención siempre para hacer felices a la gente que nos acompaña. diciembre/2008 |
Quino, el caballo (1)
La música y sus notas (2)
Quino y su novia (3)
La música saliendo del corazón (4)
Quino galopando con su novia (5)
Ondas sonoras siendo escuchadas (6)
Corazón vibrando (7) |
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