Floro, el Loro, piensa en los demás!
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Floro, el Loro, no estaba enjaulado como algunas otras de las aves pequeñas de la granja, como los canarios; sino que le daban libertad para viajar estarse en un palo atravesado en las vigas de los aleros de la casa principal… Le daban buena comida, y le hacían repetir el conocido: “quiere cacao”!, y Floro era feliz respondiéndoles algunas veces, en lugar de esa frase, las groserías que le había aprendido a los trabajadores de la finca cuando llegaban a sus almuerzos; claro que las niñas al principio se sonrojaban al oír tales barbaridades, pero al cabo del tiempo ya se acostumbraron al palabrerío de este lorito.

Un día Floro estaba preocupado porque veía que alguna de la gente que pasaba a su alrededor sólo hablaba de que trabajaban mucho y ganaban poco; que si tuvieran harta plata dejaban su trabajo botado y se iban a la ciudad a gastarse ese dinero; además, algunos pocos pensaban en robarle a los dueños para, según ellos, compensar mejor las largas horas de trabajo… Vio a Juan en los alrededores, y lo llamó a preguntarle por qué sucedía eso con algunas personas, pero no con todas, si la mayoría se ganaban el mismo dinero en su sueldo…

- Hola Juan, saludo el lorito, cómo has estado?

- Muy bien Floro!; muchas gracias por preguntar… qué te sucede hoy? te veo como preocupado y triste!... le pasó algo a tus amigos de la granja?

- No, buhito, nada de eso… lo que sucede es que he escuchado a la gente hablar de cosas malas, de tener dinero, de gastárselo en cosas feas, de querer robarle a los patrones… pero no entiendo por qué dicen esas cosas tan horribles?

Y Juan le respondió sabiamente: - Pues querer tener dinero para mejorar de alguna forma nuestra situación en la vida no es ningún problema; creo que todos los humanos necesitan tener un medio de vida para subsistir, y poderse dar algunos gustos en su vida, como viajar y conocer otros lugares, comprar una mejor casa, darle estudio a sus hijos, tener un auto para no depender de un autobús, etc.. No pasa lo mismo con nosotros los animalitos, que teniendo cariño del ser humano, alimento y un techo donde dormir, pues estamos más que satisfechos.

- No, Juan, de eso no hablo, quiero saber por qué les gusta tanto el dinero!?, volvió a preguntar Floro.

- Déjame continuar, -respondió pacientemente Juan-: el ser humano tiene muchas necesidades, o mejor, cree tenerlas; no se conforma con lo que tiene porque a veces envidia lo que otros sí; envidiar significa que desean para ellos lo que no poseen y ven que otros ya lo consiguieron; la envidia es mala si no se lleva con equilibrio: yo puedo envidiar que Pepita trabajó mucho y le dio educación universitaria a todos sus hijos, y estar feliz por Pepita y su familia; pero si envidio que ella hizo eso, y me pongo de malgenio porque creo que ella trabaja menos que yo y gana más dinero, y que por eso pudo darle educación a sus niños, y yo no se las he dado a los míos, pues ahí está el verdadero problema: que no aprecie la acción de Pepa, sino que me amargue la vida, que me ponga bravo, porque ella tiene más que yo; es un ejemplo!

Todo esto –siguió el Búho– es egoísmo, envidia, es no poder ser feliz nosotros con los logros de los demás; entonces las personas empiezan a tratar de ganar más dinero para “competir” con la otra gente, para tratar de demostrarles que son mejores que ellos; y sabemos que todos somos iguales y la diferencia está en el empeño, en el esfuerzo que ponemos para lograr nuestras metas, nuestros objetivos.

Floro dijo: - Sí, Juan… ya veo más o menos qué es lo que sucede: que si una persona no da todo de sí misma para obtener algo que quiere, y en vez de eso se vuelve perezosa para trabajar por más dinero, o le echa culpas a otros para dar una explicación del por qué no gana plata, entonces tiene problemas con su ego, con dejarse dominar de sus malos pensamientos, con creerse la víctima de los sucesos de la vida, y empieza la envidia y los odios, el no conformarse con ser pobre pero no luchar por mejorar su situación económica!

- Sí, lorito, exactamente es lo que dices: las personas deben esforzarse al máximo para ser mejor cada día, pero quien no tiene esa voluntad le echa la culpa a los otros de su baja capacidad, de sus pocos ingresos, en fin, de ser un poco perezosos… Pero NO todas las personas son así; la mayoría es feliz con lo que hace, quieren progresar así que estudian, o trabajan, para que sus hijos puedan estudiar y tener mejores oportunidades en la vida y ganar más dinero… aunque no todo tiene que ser por la plata, también hay satisfacciones personales, también hay gente que sólo quieren ayudar a los demás, y aunque ganar plata es necesario para vivir, lo menos importante es el dinero y sólo buscan su felicidad y la de los demás!

Y a Floro se le ocurrió lo siguiente: Juan, dime qué sucede con la gente cuyos padres son ricos, y ellos no tienen que trabajar para vivir?... ellos no se esfuerzan? ellos son egoístas?... qué pasa con ellos?

Juan respondió: - Las personas adineradas pueden tener una visión distinta de la vida, ya que no necesitan trabajar para comer, para tener una casa, puesto que ya la tienen, y tienen el dinero para comprar sus alimentos, y pagarle a otras personas para que cumplan algunas funciones en sus casas o en sus empresas. Algunas personas que llamamos ricas, saben que todo lo que tienen se construyó con el esfuerzo de varias personas, inclusive sus padres, y entonces también les gusta dar todo de sí mismas para mantener su forma de vida, ganando buen dinero, y haciendo que sus empresas no se vayan a la quiebra, es decir, que no pierdan dinero y sigan produciendo iguales cantidades o aún más plata.

Pero hay otras personas que sólo les interesa la riqueza, la plata en exceso, el lujo, la comodidad que esa plata puede comprar; son personas que viven para ganar más y más dinero, y no colaboran con nadie sino con ellos mismos; eso es una parte del egoísmo que se llama APEGO, que es necesitar algo para ser feliz, y creer que no se puede estar contento sin tener ese elemento que queremos tanto poseer y no compartirlo con alguien.

- Espérame, Juan, cómo así que es apego el querer algo para ser feliz?... yo quiero estar siempre con mi casita de madera, porque ahí me siento cómodo y contento… eso es apego?

- Mira Floro, -contesta el Buhito -, si te gusta esa casa, y traen a otro lorito, tú lo dejarías vivir en ella?

- Claro que sí, porque es amplia y cabremos los dos, y podemos conversar de muchas cositas, y reírnos de todo… yo le daría posada en esa casita!, sin ningún inconveniente!

Y Juan entonces afirmó: - Entonces tú no estás “apegado” a esa casa, te gusta mucho y no serás egoísta con ella; pero una persona que se apega a las cosas materiales vive para tenerlas, y no quiere compartirlas con nadie más; las quiere para disfrutarlas él con su familia… y a veces ni siquiera con los familiares sino para él solo; esto es apego. Así que querer dinero está bien, pero vivir para tener dinero, y amasarlo y enriquecerse sin compartirlo se convierte en apego.

Algunas personas se apegan de cosas materiales, o de sentimientos por otras personas; por ejemplo, la gente celosa se apega de su pareja, y no quiere que nadie se las mire, ni que le hablen, ni nada; eso es apego también, y está muy mal. Entonces, -siguió Juan-, lo que trato de decir es que se puede tener riqueza, y si se comparte con la gente sin esperar nada a cambio, es lo que sería ideal que sucediera, es lo que debería pasar siempre. Si se quiere a otra persona, si se la ama verdaderamente, se puede ser feliz aunque esa persona no se case contigo sino con alguien a quien ella ame más que a nosotros.

Y le respondió Floro: - O sea que si nos desapegamos de las cosas, en el sentido de no necesitar cosas materiales para ser felices; si nos quitamos esos malos pensamientos de tener dinero por el solo hecho de ser ricos y no querer compartir con los demás; entonces podemos ser felices dándoles a los otros, a nuestro prójimo, lo que podamos ofrecerles, así sea poco, pero que sea con mucho cariño, y sin esperar algo a cambio, las personas dejarían de odiarse? dejarían de pensar en robar, dejarían de tener esos malos sentimientos como los que te conté al principio?

Finalizó Juan, el Búho con esta frase: Sabiduría es Amor, es Servir, es Dar, es pensar en los demás, es entender que las otras personas son importantes, y que todo lo que tengamos lo compartamos con ellas.

Floro comprendió que el apego y los malos pensamientos deben dejarse de lado, y dedicarnos a ayudar a los otros, a trabajar con voluntad, a ser mejores cada vez, para darles lo mejor de nosotros a nuestros hijos y familiares, y al resto del mundo.

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junio/2008
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Fuente de las imágenes tomadas de otras web
(1) http://elparche.files.wordpress.com/2009/01/loro51.jpg
(2) http://www.leycank9.com/nare/images/Loro.jpg
(3) http://www.redcaribe.com/Dominica/loro.jpg
(4) http://abcmascotas.com/wp-content/uploads/loro.jpg
(5) http://www.visitartenerife.com/images/loro%20parque2.jpg
(6) http://www.philipp-nuebel.de/brasil04/bilder/a_loro.jpg
(7) http://www.hormiga.org/fondosescritorio/wallpapers/Animales/Loros/Loro-Azul.jpg
(8) http://www.fotosaves.com.ar/Psittaciformes/LoroBarranquero4_PedroLuro_Feb06_m.jpg

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