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Tavo el pavo, y la vida feliz
Lista de cuentos |
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Estaba Gustavo, el Pavo Real, desplegando su maravillosa multicolor cola;
como siempre, haciéndose notar por todos en la granja, y creyéndose la
más hermosa ave del planeta; Tavo, como le gusta que lo llamen, muestra
su abanico de plumas de su cola para llamar la atención de las hembras
pavo, y conquistarlas con su belleza física… ellas quedan encantadas
con la hermosura del plumaje colorido de Tavo!, y a él le gustaba ser el
centro de atracción de todos. Narraba Juan, el Búho, sus cuentos a los presentes, y no dejó de notar a Tavo mostrando su cola a todos los asistentes; entonces Juan terminó de contar una historia sobre el respeto por todas las clases de vida, y que se debe cuidar principalmente la salud de las crías y bebés, y de los retoños de las plantas y los árboles, para asegurar que crezcan felices y sean seres de bien y cumplan con su objetivo en la vida. Entonces se acercó a Tavo, lo saludó cordialmente, como siempre lo hace con todos sus conocidos y amigos, y le preguntó: - Tavo, para ti qué significa tener una vida feliz?... Y el pavo respondió: - Pues ser feliz es reírse, tener para comer, vivir con tu esposa e hijos, y poder mostrarle a los demás la belleza de tu cuerpo, y que te admiren y te traten con respeto. - Pues sí, tienes razón en muchas cosas que me dices, dijo Juan, excepto un poco en lo último; la belleza física no es importante en la vida; tu plumaje es muy bonito y colorido, y nos causa alegría y felicidad verlo; y cuando lo extiendes como abanico se ve maravilloso… pero recuerda las semanas que cambias tu plumaje, y te quedas sin tus plumitas mientras te salen otras nuevas, tú crees que dejamos de apreciarte por ti mismo?, pues no; te seguimos queriendo igual que siempre, y tu esposa y tus hijos también te aman sin importarles que haya días que no te veas con tantas plumas! Y Tavo preguntó a qué se debía este tema de conversación, y Juan respondió: - Pues simplemente que hay cosas más importantes para aprender; por ejemplo, tú no estabas poniendo atención cuando les contaba a todos sobre el respeto por los demás; el no interrumpir a quien habla es respetarlo, así no se esté de acuerdo con lo que esa persona dice. - Pero si no te interrumpí Juan, yo no hablé mientras tu contabas tu cuento; oía claramente lo que dijiste sobre el cuidar los árboles, y sus semillas; sobre el mantener, alimentar y educar a nuestros hijos!, así que por qué dices que molesté tu plática? - Pues cuando abriste tu cola y todos la voltearon a mirar, fue una interrupción, y seguramente no fue esa tu intención, pero definitivamente hay que mantener prudencia, o sea distinguir entre lo que está bien hecho y lo que no, cuando se ejecuta una acción o se dicen palabras. El Pavo se quedó pensativo, pues no entendía por qué estaba mal hecho el abrir su cola, y Juan se dio cuenta que aún necesitaba más explicación… así que continuó: - Si alguien es feliz en alguna actividad, es responsabilidad de sus amigos y familiares apoyarlo para que la continúe realizando sin inconvenientes; pero si esa acción es perjudicial para alguien más, no debe seguirla ejecutando, y también se lo deben hacer entender sus amiguitos; por ejemplo, si yo me comiera el alimento de tus niños, pues yo me llenaría la barriga y sería feliz, pero a ti te parecería algo feo de mi parte: cómo le voy a quitar el alimento a tus pavitos!?... Estaría haciéndoles un daño físico al no dejarlos desarrollar adecuadamente sin su comida. Tavo ya entendía mejor el mensaje y complementó: - Es decir, que aunque uno sea feliz haciendo algo, si perjudica a otro ser vivo, pues no está bien hecho, cierto?; en mi caso, al yo distraer a los que estaban escuchando tus cuentos pues lo que pudo haber sucedido es que no hayan entendido completamente tu mensaje de amor y comprensión y, entonces, por mi culpa tu enseñanza haya quedado incompleta para alguien a quien interrumpí… Lo siento mucho, trataré de no volverlo a hacer. Juan aclaró: - Sí, es eso… si tú ves a alguien robando, lo que deberías hacer, por ejemplo, es informarlo a las autoridades o a tus padres; y no se trata de ser un chismoso, o un soplón, sino que ese tipo de hechos perjudican a alguien y tú serías cómplice si no lo dices y lo callas. El respeto por la vida, y el no matar otros seres vivos, es también un camino noble a seguir. - Pero si yo me alimento de gusanos de la tierra, preguntó Tavo, entonces estoy haciendo algo malo?; a lo que el Búho le hizo una claridad: - Por tu naturaleza, te alimentas de semillas, granos, hojas, matas, y algunos animales vivos como gusanos, lombrices, y ranitas, etc… pero eso no es un asesinato!, es tu medio de supervivencia, el comer de todo, inclusive carne de animales, no implica que alguien sea asesino; sólo que es necesario para ti y poder seguir viviendo. En los seres humanos se vería más sencillo lo que te estoy explicando, así que te daré un ejemplo con ellos… - Cuando un hombre que vive en una granja despescueza una gallina, y luego se la come en su almuerzo, pues sí está quitando una vida, pero ten en cuenta que además cría muchas más gallinas ponedoras, y utiliza sus huevos para tener aún más, y cuida a sus pollos, y los alimenta, y por cada animalito que se come, pues cría algunos más, realmente esa vida que quitó, la repone con otras más; igual cuando cultiva maíz, o fríjol, o cualquier alimento vegetal… siembra semillas, que se convierten en plantas que le dan alimento, y si tiene que arrancarlas, luego cultiva más para reponer la vida que acaba de utilizar para alimentarse y a toda su familia. Juan continuó: Si el hombre tala árboles para construir casas y cercas, pues deberá sembrar arbolitos para mantener el equilibrio entre lo que destruye y la nueva vida que ayuda a crear; y eso está bien, porque puede vivir tranquilo y feliz consigo mismo porque realmente no está destruyendo o acabando con la vida en su granja o el bosque. Pero si un hombre mata a otro en algún momento de rabia, o locura; o si goza haciendo sufrir a los animalitos y los mata y no los utiliza como alimento; o si tala bosques con el único fin de vender la madera y no vuelve a sembrar árboles para recuperar el medio ambiente, entonces no es una persona feliz, y no se le debe permitir seguir haciéndole este mal a las personas y al planeta. Para finalizar, una vida feliz sólo puede ser verdaderamente feliz si respetamos a todos a nuestro alrededor, y el respeto empieza por hacerlos felices, jugar con tus hijos, o con tus amigos; también enseñarles sobre el Amor y el Servicio, que es amor en acción, en obras benéficas; y darles a tus amigos y familiares el mayor conocimiento posible, la educación de la escuela y el colegio. También se es feliz preservando toda la vida a nuestro alrededor, y si es necesario quitar una vida, pues hacerlo sólo con intención de alimentarnos; o máximo, como último medio de defensa contra un ataque mortal por parte del otro ser; pero esto sólo puede suceder si alguien nos está tratando de matar, y por ninguna otra razón sería aceptable acabar con una vida; por ejemplo el terminar con nuestros parásitos, estos seres que se alimentan de nosotros, pero que nos causan enfermedades y hasta la muerte en algunos casos. Todos estuvieron atentos a la charla entre Juan y Tavo, y luego de los cuentos, Tavo volvió a abrir su magnífica cola, y deslumbrarlos a todos con sus formas multicolores; y se dio cuenta que la belleza física también puede dar felicidad a otros, sólo si se utiliza de manera adecuada para hacer feliz a muchos, y no de forma egoísta para esperar que lo admiren y lo alaben. Abril/2008 |
Tavo, el pavo (1)
Tavo, el pavo real (2)
La esposa de Tavo (3)
Otro pavo real (4)
Pavo real amigo de Tavo (5)
Un pavito real (6)
Mamá pava y sus pavitos (7)
Otro pavito real (8) |
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