|
De dónde vienen los nombres?
Lista de cuentos |
|
|
Iba caminando Doggie, el perro, alegre por la playa… soplaba el viento, se
levantaban las olas y caían bruscamente en la arena e iban borrando
las huellas que en su andar inquieto Doggie marcó…
Se encontró con un cangrejo, y le pareció que tenía los ojos en la cola… bueno, no en la cola sino en la parte de atrás del cuerpo; Doggie pensó en su propia colita y en que la utiliza para demostrar su estado de ánimo, batiéndola si está feliz, escondiéndola entre sus patas si está triste, o hasta tratando de mordérsela dando círculos alrededor tratando de alcanzarla, cuando no encuentra algo más divertido para hacer!... Luego mirando otra vez los ojos del cangrejo, pensó que “caminaba para atrás”, así que por eso al perrito imaginó que los tenía en la cola!, pero no es así… - Hola, buenas tardes!... cómo te llamas?, preguntó Doggie intrigado por la forma cómica de caminar el cangrejo. - Hola, soy Gregorio, el cangrejo, vivo debajo de una de esas rocas de cerca a la playa junto con toda mi familia… somos como 1.000 ahí en el vecindario. El perris pensó que era una familia demasiado grande… que él vivía con los humanos, y ellos eran papá, mamá y dos hijos que lo querían mucho; pero mil cangrejitos ya eran demasiada familia… además que cuándo se iban a aprender tantos nombres de tantos crustáceos (así se llaman a los animales de varios pares de patas que tienen una capa dura recubriendo su cuerpo, como el cangrejo)… Así que Doggie le dijo: - Te tengo una pregunta con respecto a tu familia… cómo hacen para saber quién es quién?... Ustedes son tantos que recordar los nombres de cada uno debe ser muy difícil, y se deben equivocar seguido cuando quieres hablar con alguien… - Pues realmente es muy fácil -dijo Gregorio-, primero tenemos que saber cuál será nuestra función en la vida, y luego nos ponemos un nombre que signifique lo que vamos a hacer… El pobre Doggie quedó, como se dice popularmente, “en la luna”, ya que no entendía por qué Gregorio contó que cada cangrejo se ponía su nombre. Lo que pasa es que los cangrejos nacen por medio de huevos, como las aves o los insectos, y entonces cada uno sale de su huevo y no tiene a la mamá que lo cuidara, sino que de una vez se defienden solitos en la vida; los humanos, y los animales mamíferos, que necesitan de una madre que los alimente durante sus primeros momentos de vida, pues en ese sentido son más débiles al principio y no pueden valerse por sí mismos. Gregorio continuó: - Cada uno de nosotros, cangrejos, perros, o humanos, nacemos con un objetivo en la vida, una función o un trabajo, una labor que debemos hacer a lo largo de nuestros años en la Tierra… la dificultad es saber para qué vinimos a este mundo; la mayoría estamos aquí para aprender una lección; cuál lección? Pues el amar y ayudar a todos a nuestro alrededor, empezando con nuestra misma familia, y luego a todos, inclusive sin importar si es animal, o vegetal, o es humano. Y Los que ya saben, o ya aprendieron, qué es el amor, pues entonces nos ayudan a los demás en nuestro aprendizaje de este objetivo de la vida… Así que Dios -siguió Gregorio contando- pone en la mente de cada uno un nombre para nosotros saber cuál es nuestra misión en la vida; por ejemplo: María, en hebreo significa “la amada de Dios”, y también “la elegida”… Y Juan significa “Dios es misericordioso”, y también “lleno de la gracia de Dios”. Por esto cada uno de nosotros los cangrejitos podemos elegir un nombre según nuestra misión en la vida… Yo tengo un hermano cangrejo que se llama Rafael, que significa en hebreo “Dios ha sanado”, y se encarga de cuidarnos como un médico cuando nos enfermamos o nos lastimamos. Otro tiene el nombre de Paula, que significa de “de baja estatura”, y es la que nos ayuda a entrar por los agujeros pequeños para buscar otras salidas en caso de algún derrumbe. Mi nombre Gregorio significa en latín “vigilante”, y soy el que está pendiente de las mareas, que son movimientos del agua de mar en la costa, para informar cuándo es tiempo de ir en busca de alimento a la playa o al agua, y cuándo volver para acostarnos a dormir, y también si se acerca algún peligro. En resumen, cada uno tiene una función en la vida, por lo cual elegimos nuestro nombre, y por eso es fácil aprenderse el nombre de todos los cangrejitos. Y dice Doggie muy contento: - y tú que sabes tanto de nombres, qué significa el mío? El cangrejito rió y le dijo: - pues parece ser el diminutivo de "dog", que significa perro en inglés… así que tu nombre más que una función significa qué eres tú, un canino, un perro… en tu caso te nombraron de esa manera porque no todos los seres humanos saben de los significados de los nombres; algunos los eligen para sus hijos porque así se llamaban los abuelitos, u otros familiares, o los nombran como se llaman ellos mismos, o porque les parece más sonoro en la combinación de nombres y apellidos; pero esto no es malo, y no tiene ningún problema porque cada persona y su objetivo en la vida no necesariamente corresponden ni se deben atar al nombre que los padres le dieron al nacer. Doggie como que no quedó muy satisfecho con la respuesta del cangrejo, y entonces preguntó: - Y yo cómo haré para ponerle el nombre a mis hijos, si no sé con cuál misión vendrán ellos al mundo? Y Gregorio respondió: -pues sólo tienes que escuchar a tu corazón… cuando una mamá está embarazada el ángel de la guarda del hijo que está en ella le cuenta a sus padres cuál será la misión y qué quiere hacer en su vida esta pequeña criatura de Dios; si los padres saben escuchar mentalmente, sabrán qué nombre ponerle a sus hijos. Pero si finalmente le pones uno que te parezca bonito, pues también está perfecto porque lo haces con cariño hacia tu bebé. Así que Doggie se puso contento con el nombre que tenía, porque sabe que su plan de vida es hacer feliz a los niños de la casa con los que vive, y que ellos aprendan a quererlo y a respetarlo; a tener responsabilidades como alimentarlo, lavarlo, y limpiar la casa y la calle cuando sea el caso!. Y cuando esos niños crezcan, sabrán cómo comportarse con los demás y con sus hijos cuidándolos y amándolos. Se despidió de Gregorio saltando y corriendo rápidamente para su casa a jugar con los niños. |
Doggie, el Perris (1)
Gregorio, el Cangrejo (2)
Doggie, el Perris (3)
Gregorio, el Cangrejo (4)
Acostadito en la playa (5)
Cangregitos (6)
Niños y sus perros (7)
Perro en la playa (8) |
|
Contáctanos:
juan.el.buho@hotmail.com
Fuente de las imágenes tomadas de otras web
|
|